Todo empresario debe ser capaz de detectar los problemas de liquidez antes de que éstos estén instalados en la empresa, de esta forma podrá adoptar las medidas preventivas necesarias.
Respuestas a preguntas como ¿está bien capitalizada la empresa?, ¿se encuentra en una situación de endeudamiento excesivo?, ¿presenta el balance una distribución adecuada de las masas patrimoniales?, ¿interesa un cierto nivel de endeudamiento?, ¿existe deficit de fondo de maniobra?, etc... permiten detectar en la empresa posibles problemas (en caso de existir) y ofrecen a la vez soluciones a los mismos.
Lo mencionado anteriormente debe ser motivo más que suficiente para destacar la necesidad de una correcta contabilidad financiera, ajustada a las normas contables y tributarias en vigor en cada momento. Con esta información se elaborarán los estados contables que permitirán realizar un análisis exahustivo del estado economico-financiero de la empresa.
Por todo ello, la figura del asesor economista, como agente externo independiente, se hace necesaria en toda empresa u organización, buscando y solucionando los posibles errores a la hora de recoger los hechos contables, formulando los estados contables, analizándolos, detectando problemas y proponiendo soluciones. En caso de no existir problema alguno, indicando el camino a seguir para evitar que la empresa se desvie del rumbo correcto.
El asesor economista ofrece soluciones concretas a problemas concretos. La clave es prevenir, detectar y anticipar soluciones a cualquier situación economico-financiera presente o futura.
Si cuando una persona está enferma acude al médico, o cuando tiene un problema legal consulta una abogado, etc..., cuando detecte problemas en la empresa debe acudir a un asesor economista, evitando aplicar remedios caseros que de poco o nada van a servir a largo plazo. De esta forma evitará tener que acordarse en un futuro del refrán: "va a ser peor el remdedio que la enfermedad".
Sin embargo no solo se debe acudir al médico cuando uno está enfermo. Las revisiones periódicas preventivas ayudan a evitar males mayores. Lo mismo ocurre en la empresa. La mejor solución: "la prevención".